Islas Afortunadas #WineAndSexPrimavera

Mi trabajo me permite muchas cosas, entre otras, perderme durante temporadas en lugares remotos o saltar de continente en continente disfrutando de los manjares de la tierra y los cuerpos ajenos.

Hace un mes y medio que he llegado a la Isla de Tenerife siguiendo el rastro de mi último descubrimiento: Los vinos Canarios. Nunca pensé que en estas zonas se cultivaran tan espectaculares caldos. Quizás la producción localista, por puro egoísmo, no deja que el mundo exterior disfrute de estas maravillas.

Estas Islas Afortunadas (como he leído en varias ocasiones) están llenas de originalidad y placeres visuales. Hermosos lugares me invitan a disfrutar y a permanecer en ellos. El sol incita a mi piel a dejarme llevar por las pasiones que el vino me entrega. El aroma a pino y laurissilva adormece mis males y me alivia el corazón.

La mezcla de este suelo volcánico con el clima subtropical hace que las variedades autóctonas, libres de filoxera, de las Islas, sean dignas de los mejores paladares del planeta. Vinos diferentes y llenos de personalidad que con sólo un sorbo, cuelan por mi garganta todo el poder de un Teide coronado por las alturas, y mecido por el mar de nubes…

Pero no sólo de vino vive mi cuerpo y los poros de mi piel piden a gritos que los colme de placeres… de todo tipo de placeres…

monje viñas

 

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